Los errores son maravillosas oportunidades para aprender

¿Cómo llevas el final de curso?

Nosotras en casa depende del día, noto a Marta cansada ( será ya el final de curso )  y con alguna que otra mala contestación,  y yo a pesar de estar en una época muy bonita de mi vida, ando con muchos cambios.

Me noto con prisas, de aquí para allá, con lo que hay días que no es que esté demasiado tranquila, así que te puedes imaginar cuál es el resultado.

Momentos de esos que luego te arrepientes porque no has conseguido mantener la calma, porque has saltado en automático y lo que era una situación tensa se convierte en el rosario de la aurora: niña desbordada y adulta igual.

Después viene el sentimiento de culpa por no haber actuado como me hubiera gustado y ya, cuando pasa un poco más de tiempo y dejo de fustigarme por no ser perfecta, viene a mi cabeza la gran frase de la Disciplina Positiva que me vuelve al mundo terrenal y me recuerda que soy humana:

Los errores son maravillosas oportunidades para aprender ( Jane Nelsen )

Y así es,  todos nos equivocamos alguna vez, lo bueno es que siempre podemos sacar algo positivo de ello.

La clave está en no culparnos por ello (algo que hacemos constantemente porque aprendimos que cuando uno hace algo mal se le castiga, humilla, en definitiva se le hace sentir mal) analizar:

Utilizar las “Tres `R´ de la Recuperación” de la Disciplina Positiva, es una excelente manera para recuperarse de los errores.

  1. Reconocer: Diciendo “cometí un error”
  2. Reconciliar: Diciendo “lo siento”
  3. Resolver: Diciendo “ Encontremos juntos una solución”

Usar las Tres R no falla, hoy mismo las he usado y el resultado ha sido sin duda algo de lo que tanto mi hija como yo hemos aprendido.

No sólo me he sentido mejor porque he podido ser honesta con mi hija diciéndole lo que me había pasado y disculpándome, si no que mi hija también se ha dado cuenta de su comportamiento y se ha disculpado. 

Conclusión: las dos fundidas en un abrazo diciéndonos lo mucho que nos queremos. 

Los abrazos tienen ese poder que hacen que la conexión vuelva a crearse de manera instantánea

Lo importante: está aprendiendo a no ver como algo horrible el equivocarse y para mí eso ya es un gran logro, ya que para mí el tema de la auto exigencia y la perfección es algo que no siempre consigo dejar atrás.

Algo tan sencillo como es disculparse puede hacernos volver a conectar con nuestros hijos, algo fácil que muchas veces los adultos no hacemos (ni con otros adultos, ni con nuestros hijos), aunque curiosamente luego esperamos que cuando nuestros pequeños se enfadan con sus amigos reconozcan sus errores y se disculpen. 

Mi invitación: predicad con el ejemplo. 

Te propongo que la siguiente vez que te equivoques con tus hijos y pase el temporal,  utilices las Tres R de la Recuperación de los errores. 

Si te apetece cuéntame cómo te has sentido usándolas y cuál ha sido la respuesta de tu hijo.

Si prefieres que te oriente personalmente a utilizarlas escríbeme a info@patriciacoach.com y concretaremos un día para tu sesión.

Me despido hasta el martes que viene 😉

Un Abrazo!

Patricia Coach

Comments

  1. Raquel

    Me encanta esta herramienta de la Disciplina Positiva, ese «enfoque en soluciones» es tan reparador para las dos partes.
    David todavía es pequeño y no todo funciona a la perfección pero ya va habiendo momentos en que puedes hablar con él y que va comprendiendo porqué suceden las cosas a su alrededor.
    Llevo varios días durmiendo mal porque se despierta mucho y me lo noto en la paciencia (o la falta de ella) así que me viene muy bien recordar todo esto, gracias.

    1. admin

      Gracias, Raquel, por compartir tus experiencias.
      Tener en cuenta el contexto en el que vivimos, como puede ser la falta de sueño, nos puede ayudar a entender nuestra actitud hacia los peques y ser compasivos hacia nosotros.
      Ya sabes, todo pasa y todo llega, seguro llega alguna noche sin tantos despertares que pueda ser recuperadora para ti.
      Un Abrazo!

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