Qué hacer si pierdes la paciencia con tus hijos

Cómo llevas el verano?

Nosotras en casa depende del día, será el calor, el cambio de rutinas, el ver más dibujos que de costumbre, el no estar con sus amigos… quién sabe, pero el resultado es que hay días en los que mi pequeña está más nerviosa que de costumbre, sumado a que yo tampoco estoy en una época demasiado tranquila, te puedes imaginar cuál es el resultado.

Momentos de esos que luego te arrepientes porque no has conseguido mantener la calma, porque has saltado en automático y lo que era una situación tensa se convierte en el rosario de la aurora: niña desbordada y adulta igual.

Después viene el sentimiento de culpa por no haber actuado como me hubiera gustado y ya, cuando pasa un poco más de tiempo y dejo de fustigarme por no ser perfecta, viene a mi cabeza la gran frase de la Disciplina Positiva que me vuelve al mundo terrenal y me recuerda que soy humana:

Los errores son maravillosas oportunidades para aprender

Y así es,  todos nos equivocamos alguna vez, lo bueno es que podemos sacar algo positivo de ello.

La clave está en no culparnos por ello (algo que hacemos constantemente porque aprendimos que cuando uno hace algo mal se le castiga, humilla, en definitiva se le hace sentir mal) analizar:

Utilizar las “Tres `R´ de la Recuperación” de la Disciplina Positiva, es una excelente manera para recuperarse de los errores.

  1. Reconocer: Diciendo “cometí un error”
  2. Reconciliar: Diciendo “lo siento”
  3. Resolver: Diciendo “ Encontremos juntos una solución”

Usar las Tres R no falla, hoy mismo las he usado y el resultado ha sido sin duda algo de lo que tanto mi hija como yo hemos aprendido.

No sólo me he sentido mejor porque he podido ser honesta con mi hija diciéndole lo que me había pasado y disculpándome, si no que mi hija también se ha dado cuenta de su comportamiento y se ha disculpado.

Conclusión: las dos fundidas en un abrazo diciéndonos lo mucho que nos queremos.

Lo importante: está aprendiendo a no ver como algo horrible el equivocarse y para mí eso ya es un gran logro, ya que para mí el tema de la auto exigencia y la perfección es algo que no siempre consigo dejar atrás.

Algo tan sencillo como es disculparse puede hacernos volver a conectar con nuestros pequeños, algo fácil que muchas veces los adultos no hacemos (ni con otros adultos, ni con nuestros hijos), aunque curiosamente luego esperamos que cuando nuestros pequeños se enfadan con sus amigos reconozcan sus errores y se disculpen.

Mi invitación: predicar con el ejemplo.

Te propongo que la siguiente vez que te equivoques con tus hijos y pase el temporal,  utilices las Tres R de la Recuperación de los errores.

Si te apetece cuéntame cómo te has sentido usándolas y cuál ha sido la respuesta de tu hijo.

Si prefieres que te oriente personalmente a utilizarlas escríbeme a info@patriciacoach.com y concretaremos un día para tu sesión.

Me despido hasta el martes que viene, que seré breve porque ya estaré a medio gas 😉

Disfruta del verano!

Un Abrazo!

Comments

  1. Cristina

    Me encanta Patri!!!!!un post valiosísimo. Muchas gracias
    El valor de ser imperfectos 😍

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